miércoles, 25 de marzo de 2020

Olof Mellberg


Qué buen defensor era Olof Mellberg. Alto, fornido, seguro en el mano a mano, letal en el juego aéreo y con olfato goleador pese a su posición. Sus mejores momentos a nivel de clubes se vieron en Inglaterra, donde pasó siete temporadas en la filas del Aston Villa siendo un pilar inamovible y donde mostró dejes de cierta polivalencia, desenvolviéndose como lateral derecho en muchas ocasiones. Su paso por la Juventus de Turín también es para destacar, ya que siendo un equipo en plena reconstrucción lograron salir segundos en el Calcio y Mellberg anotaría un par de goles en su paso por la Vecchia Signora.

Sin embargo, yo siempre lo recordaré como un fijo de la selección sueca, siendo por muchos años el caudillo de la zaga escandinava. Jugó la friolera cantidad de cuatro Eurocopas y dos Mundiales, con suerte realmente dispares en cada edición. Es para resaltar su participación en el Mundial de Corea-Japón 2002, donde tras eliminar a la Argentina de Bielsa caerían increíblemente en octavos a manos de Senegal. Lo mismo sucedería en el Mundial del 2006 ante la anfitriona Alemania. Jugó un papel determinante en la Euro 2004, donde cayeron en cuartos ante Holanda por la vía del penal. Y tras una decepcionante Euro 2008 y de una clasificación fallida a Sudáfrica, el fin de su extensa carrera internacional llegaría en la Euro 2012, torneo donde Mellberg anotaría su último gol en un partido decisivo ante una muy pobre Inglaterra dirigida por Roy Hodgson, pero que se terminaría llevando el triunfo y el pase de ronda.

Bajo las ordenes de Lars Lagerbäck, Mellberg se consolidó como un líder dentro y fuera de la cancha, con voz de mando y una fiereza innata que se vio reflejada en los más de cien partidos que jugó con la selección, muchos de ellos como capitán. Formó parte de una gran selección en mi opinión, pero que por cosas del fútbol no pudo dar ese paso de calidad para emular aquel tercer lugar del Mundial de Estados Unidos 1994. 

Su legado se forjó tras compartir y liderar un vestuario con jugadores de gran jerarquía como Ljungberg, Henrik Larsson, Anders Svensson, Linderoth, Allbäck, y a su vez le brindó seguridad y ejemplo a otros que a la larga también terminarían convirtiéndose en lideres, como Johan Elmander, Kim Kallström, Markus Rosenberg y el mismo Zlatan Ibrahimovic. 

Olof Mellberg, un jugador del ayer.


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